Frasco de la calma

En el artículo anterior os hablé de emociones, en concreto sobre el libro Rabietas. Mientras buscaba información acerca de las emociones fui a parar con el frasco de la calma. No sabía que era pero me intrigó mucho el nombre y decidí investigar un poco más sobre este misterioso frasco de la calma.

Así pues, se trata de un método utilizado para reducir el estrés en los niños ideado por María Montessori. Cuando el niño está nervioso, enfadado o frustrado se agita el frasco frente a él. Los ojos desvían su atención hacia los patrones y movimientos del líquido y la purpurina. Según algunos estudios, mientras los niños observan la caída de la purpurina, pueden organizar y centralizar el sistema nervioso. Cuando el niño está estresado, su ritmo cardíaco se acelera junto a su respiración y su mente se bloquea. Al ver la lenta caída del brillo, genera un modelo visual que inconscientemente entrega una señal al cerebro para que disminuya su agitación. De esta manera, al concentrarse en el objeto y en su propia respiración, se irá calmando lentamente.

Para elaborar nuestro propio frasco de la calma necesitaremos:

  • un frasco transparente con tapa (mejor de vidrio pero puede ser de plástico ya que será más seguro en las manos de un niño)
  • pegamento con purpurina (yo tenía de color verde y de amarillo)
  • purpurina
  • unas gotas de colorante alimentario
  • agua caliente
  • opcional: lentejuelas

Echamos un poco de agua caliente en el frasco. El agua debe de estar caliente para que el pegamento se disuelva con mayor facilidad. Añadimos el pegamento con purpurina y se remueve.


Hay que tener en cuenta que mientras más pegamento se añada más despacio la purpurina descenderá, de manera que tendrá un efecto más relajante. Incluso he visto que se añade glicerina o champú transparente. Después añadimos más purpurina, unas cuantas gotas de colorante y opcionalmente lentejuelas.




Llenamos el frasco con agua dejando un espacio vacío en la parte superior del frasco para poder agitar su contenido. Cerramos bien el frasco y para mayor seguridad podemos sellarlo con cola termofusible.




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