Huevo saltarín

El huevo saltarín es uno de los experimentos caseros más originales y preferidos por los niños. Tenía muchas ganas hacer este experimento con Helena y lo mejor es que es muy fácil.

Necesitaremos:

  • huevo crudo
  • vinagre
  • un vaso de cristal

Echamos el vinagre en el vaso y colocamos un huevo crudo en su interior. Si no os gusta el olor del vinagre se puede cubrir el vaso con un plato o una tapa para que el olor no moleste. Poco después de introducir el huevo observamos que en su superficie aparecen pequeñas burbujas de dióxido de carbono debido a la interacción con el vinagre.


Después de 12 horas el huevo ya estaba blando pero todavía tenía restos de cascara.



Nuestro huevo estuvo durante 48 horas en vinagre. Cuando lo saqué parecía una pelota.


¿Que ocurrió? El ácido acético del vinagre disuelve la cáscara del huevo y este se vuelve elástico. Todo lo que queda es una membrana externa clara e intacta. Lo más curioso es que el huevo se comporta como si fuera de goma.


Quería hacer un video de como Helena lo hace botar pero no me dio tiempo.


El huevo es bastante delicado, por lo tanto debe manejarse con cuidado 🙂 ¡Ojo, el huevo no es adecuado para el consumo!

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