Lámpara de lava

Cuando advertí este experimento en internet supe que lo tenía que hacer con Helena. Creo que todos hemos visto una lámpara de lava en las tiendas. ¿Porqué no hacer una en casa con los niños? ¡Seguramente les encantará!

Necesitaremos:

  • una botella de cristal
  • un vaso de agua
  • aceite de girasol
  • colorante alimentario del color que más nos guste
  • unas cuantas de pastillas efervescentes, yo las compré de calcio

Dentro de la botella vertemos un vaso de agua y luego añadimos aceite hasta llenar la botella. Esperamos unos minutos hasta que el aceite quede completamente separado del agua. El aceite se mantiene encima del agua porque es menos denso que ella.



Después echamos una cuantas gotas de colorante. Lo que nos llamó la atención fue que las gotas de colorante se quedaron unos minutos entre el agua y el aceite. Poco después el colorante se mezcló con el agua. Creo que esta parte del experimento fue la que más le gustó a Helena.



Por último Helena introdució las pastillas efervescentes que empezaron a disolverse creando un gas. Este gas forma burbujas que, al elevarse, llevan consigo un poco de colorante. Cuando las burbujas alcanzan la parte superior de la botella, dejan escapar el gas y el agua con colorante baja al fondo para que el proceso vuelva de nuevo a empezar. De esta forma podemos observar nuestra lámpara de lava casera. Para alargar el efecto solamente tenemos que añadir pastillas efervescentes.



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