San Andrés

El viernes pasado 30 de noviembre fue San Andrés. En Polonia es el día de las adivinaciones y también la última oportunidad para organizar una gran fiesta antes del Adviento. San Andrés es el patrón del amor, los amantes y los matrimonios. Por lo tanto las predicciones de San Andrés están relacionadas con el amor y las relaciones. Antiguamente, las adivinaciones de San Andrés eran tratadas muy seriamente. Sin embargo hoy en día se han convertido en un entretenimiento, tanto para los niños como para los jóvenes.
Recuerdo que cuando iba a escuela este día hacíamos diferentes tipos de juegos.
Era un día muy entretenido en el que pasábamos el tiempo riendo, jugando y divirtiéndonos.

Hay muchos juegos que se pueden hacer este día, pero yo tengo mis tres favoritos y los quería enseñar a Helena.

1. Predicciones con cera.

Es la más popular de la adivinaciones y la más divertida. Necesitamos una vela, una olla, un cuenco con agua y una llave con un agujero grande. Nosotros no teníamos la llave pero cortamos la forma de una llave en un cartón.

Derretimos la vela en una olla. Una vez la cera está fundida la vertemos por el agujero de la llave en un cuenco con agua fría.

Esperamos hasta que la cera se endurezca en el agua fría.

La mejor parte es la interpretación de las formas, aquí tenemos una gran oportunidad para dejar volar nuestra imaginación y construir nuestras propias historias. También podemos mirar sus sombras y describir lo que veamos.

2. Piel de manzana.

Con esta adivinación podemos aprender la primera letra del nombre de nuestro futuro amor. Para hacerlo necesitamos pelar la manzana de tal manera que la piel sea una sola pieza en una tira larga.

Luego la tiramos a través de nuestro hombro izquierdo y leemos la letra que se ha creado en el suelo. La nuestra se ha rompió después de tirarla pero salió claramente la letra j.

3. Hilera de zapatos.

Las personas que juegan se quitan el zapato izquierdo y los colocan todos en una línea.

El último zapato de la línea se lleva al frente y el proceso se repite hasta que uno de los zapatos llega a la puerta de entrada de la casa. El dueño del zapato que primero toca el umbral de la puerta se casará antes que las otras personas.

Helena todavía tiene tiempo de buscarse un novio, creo que ni sabe que es 😀. Pero lo que sabemos es que hemos pasado una tarde divertida.

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